Crítica: “Un gato con suerte”, una historia de oportunidades

Un gato con suerte

Este jueves estrena en los cines “Un gato con suerte”, la película animada que pretende ir más allá del mito de las nueve vidas (o siete según quien las cuente) de los michis. La cinta divierte a toda la familia con una historia de oportunidades, no sólo para hacer cosas sino para aprender a ser tu mejor yo.

La encantadora película está construida sobre una premisa ingeniosa y profunda, especialmente dirigida a una audiencia infantil. ¿Qué pasa cuando al gato se le terminan las vidas? ¿Y si le quedaron cuentas pendientes?

Beckett es un gato mimado y egoísta que da por sentada la buena suerte que ha tenido. Sin embargo, todo está a punto de cambiar cuando pierde descuidadamente su novena vida. Sin vidas restantes y enfrentándose a lo inevitable, Beckett suplica que las cosas vuelvan a ser como antes.

Al principio, su solicitud es rechazada, pero en un momento de empatía excepcional, el ‘Guardián’ cambia de opinión y le permite regresar a la Tierra con un conjunto completamente nuevo de vidas. Lo que no se da cuenta de inmediato es que cada una de estas nuevas vidas lo verá regresar en diversas formas, cada una enseñándole una lección valiosa y oportuna.

Todo esto tiene como plus el trazo sofisticado del animador galés Christopher Jenkins (“Reyes de la olas”, “Pato, pato, ganso”), quien co-dirige junto a Mark Koetsier (“Un héroe samurái”).

Esta suma de talentos logra una obra ingeniosa, entretenida y de alta factura que, además del público infantil, puede conquistar también a la familia y especialmente a los catlovers.

Sobre el proceso, Jenkins destaca: “Lo abordé desde el punto de vista de que tenía que ser una comedia realmente alta, una payasada. Soy fanático de Looney Tunes. No le tiramos un piano a nadie en la cabeza, pero podríamos haberlo hecho. Las muertes de la película se deben en su mayoría a la arrogancia de Beckett. Creo que el hecho de que regrese todo el tiempo como animales diferentes también es reconfortante. Disfruté ese aspecto, porque era como un rompecabezas. No puedes simplemente matar a tus personajes principales, tienes que tener algo más que hacer”.

Un viaje de autodescubrimiento

“Un gato con suerte” es un verdadero viaje de aprendizaje que llevará a la egoísta mascota a convertirse en el héroe sacrificado de esta historia. Un viaje de autodescubrimiento hasta encontrar su mejor versión.

Una historia divertida y creativa que enamora a grandes y chicos por igual. La complicidad que constantemente Beckett busca con el espectador le da un toque especial. Cada reencarnación le da una enseñanza diferente y parece tener un propósito específico. Esto queda evidente con los diálogos que el gatito establece en su rol de narrador”.

El final es algo inesperado (tranquilos, no es spoiler), pero tiene mucho sentido con la premisa de la cinta. Sin dudas es una película para ir a ver con los chicos, en pareja o solo.

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