El segundo y último día de Rock en Baradero 2026 volvió a encender el Anfiteatro Municipal desde la tarde del sábado 4 de abril. Aunque la lluvia ya había quedado atrás, el frío se hizo sentir en el predio, marcando el pulso de una jornada que fue creciendo en intensidad con el correr de las horas.
Una tarde que fue de menor a mayor
La apertura del Escenario Pogo estuvo a cargo de Invisibles, que en apenas veinte minutos logró activar a un público que todavía ingresaba con calma, entre puestos gastronómicos y las primeras rondas de cerveza. Luego fue el turno de Florian, Terapia y Juan Baro, mientras el anfiteatro comenzaba a poblarse y los tres escenarios entraban en ritmo.
Más tarde, Indios presentó su disco Artificio, un trabajo que marcó una nueva etapa para el grupo. El show funcionó como una reafirmación de ese renacimiento frente a un público cada vez más numeroso.
Uno de los primeros picos de convocatoria llegó con Gauchito Club, que reunió a distintas generaciones en el Escenario Pogo. La tarde continuó con El Zar, Kill Flora e Ilan Amores, consolidando una grilla que fue del indie pop al rock con naturalidad, una de las marcas distintivas del festival.
Atardecer y primeras grandes emociones
Con el sol cayendo sobre el río, comenzaron a aparecer algunos de los nombres más esperados. Marilina Bertoldi subió al Escenario Pogo con un set centrado en su disco Para quien trabajas. Con una estética que definió como “mitad Dorothy, mitad Pearl”, ofreció un show sólido frente a un anfiteatro ya colmado.
En simultáneo, el Escenario Ritual se preparaba para Catupecu Machu. Tras el show, Fernando Ruiz Díaz expresó su emoción por la vigencia del grupo: destacó el cariño del público a más de 30 años del inicio de la banda.
Noche de clásicos, cruces y diversidad sonora
Con la noche instalada, el festival entró en su tramo más potente. Rata Blanca tomó el Escenario Pogo con clásicos como “Talismán”, “Aún estás en mis sueños” y “La leyenda”, reafirmando su lugar en la historia del rock nacional.
Al mismo tiempo, El Kuelgue se presentó en el Escenario Ritual abriendo con “Sinoca” y adelantando que su próximo material tendrá influencias del funk-rock al estilo de Red Hot Chili Peppers.
En el Escenario Del Parque, Los Tabaleros desplegó su propuesta festiva con chacareras, humor y pogo folklórico, sorprendiendo con un cover de “Homero” de Viejas Locas, coreado por todo el público.
Un cierre a pura intensidad
El tramo final de la noche tuvo múltiples focos de atención. Babasónicos lideró el Escenario Pogo con un show que se extendió hasta la medianoche, incluyendo clásicos como “Los calientes”, “Cómo eran las cosas” y “Putita”.
A la par, El Mató a un Policía Motorizado arrancó a la medianoche en el Escenario Ritual, mientras Los Pericos hacía lo propio en el Escenario Del Parque, generando una de las postales más características del festival: el público moviéndose de escenario en escenario para no perderse nada.
El cierre definitivo llegó a la una de la madrugada con Peces Raros, que tuvo a su cargo el último show del sábado y de toda la edición 2026.
Rock en Baradero: un punto de encuentro generacional
Durante dos días, Rock en Baradero volvió a consolidarse como uno de los festivales más importantes del país, reuniendo distintas generaciones y estilos dentro del rock argentino. El Anfiteatro Municipal fue, una vez más, el escenario de un encuentro que combinó historia, presente y futuro en una misma experiencia musical.

