En 2022 la escritora rusa Anna Jane publicó una novela juvenil que en poco tiempo se convirtió en un éxito literario. A penas unos años después, “Tu corazón será destrozado” (“Your Heart Will Be Broken”) se convierte en película buscando ampliar su público con una montaña rusa emocional que no parece detenerse.
Aquel fenómeno global mostraba un romance juvenil intenso y emocionalmente adictivo. Su adaptación al cine apunta a toda una generación que vive las historias de amor entre TikTok, fandoms digitales y sagas literarias virales.
La historia lo tiene todo: la chica nueva que busca adaptarse, bullying escolar (bastante intenso, por cierto), nuevas amistades y enemistades, relaciones falsas y mucha pero mucha tensión romántica.
La historia sigue a Polina, una adolescente que intenta pasar desapercibida en su nuevo colegio luego de mudarse de ciudad. Pero rápidamente se convierte en blanco de burlas y hostigamiento por parte de sus compañeros. Todo cambia cuando Bars, el estudiante más temido y enigmático del colegio, decide intervenir. Su propuesta parece simple: fingirá ser su novio para protegerla, pero a cambio ella deberá seguir sus reglas. Lo que comienza como un acuerdo incómodo y desequilibrado pronto se transforma en una relación mucho más intensa, donde el deseo, la dependencia emocional y la necesidad de sentirse visto comienzan a confundirse peligrosamente.
Un romance juvenil que sale del promedio
El tono de la película varía por momentos: colores cálidos, luminosidad, y un metalenguaje juvenil acompañan los primeros minutos de la trama. Pero conforme avanza la acción, toman lugar los grises, la oscuridad y el drama intenso.
La pobre Poliana debe enfrentar muchísimo maltrato, pero ella no se va a dejar amedrentar fácilmente. A diferencia de otras peli juveniles, ella se impone con carácter y firmeza, pero también con inteligencia: “no voy a rebajarme a su nivel”, dice en uno de los momentos más duros.

Con una personalidad fuerte, el personaje de Veronika Zhuravleva no le teme a nada pese a atravesarlo todo: el acoso escolar no le da respiro, debe convivir con un padrastro que la maltrata y reniega de ella. A ello se suman las condiciones de Bars para poder disfrutar de su protección que al comienzo son complejas: “ahora eres mi esclava”, le dice. Condiciones que ella acepta no sin antes dejar en claro algunos puntos.
Pero como ya se dijo, Poliana es fuerte, no se somete, así que a medida avanza la farsa, irá moldeando a su falso y temible novio para que saque de su interior a su verdadero y roto yo.

Intento de replicar el éxito literario
La película busca conectar directamente con las audiencias que transformaron títulos como “After”, “Culpa Mía”, “A través de mi ventana” y “El verano que me enamoré” en fenómenos digitales. Generó fuerte expectativa entre los seguidores de la novela desde su anuncio, especialmente entre lectores que impulsaron el libro como uno de los romances juveniles más comentados dentro de redes sociales y comunidades literarias digitales.
Y no es para menos: la historia no sólo se basa en el falso romance que de a poco se vuelve real, también toca otros temas a los que invita a prestarle atención en la vida real. El acoso escolar, las familias paralelas, el abandono, la búsqueda de atención, la vulnerabilidad, la pérdida de un ser querido y el control son subtramas que no dejan que la cinta se tome un respiro. Esto hace que las dos horas que dura la película pasen volando.
Dirigida por Mikhail Vaynberg, la adaptación cinematográfica cuenta con Veronika Zhuravleva y Daniel Vegas en los roles protagónicos. A ellos se suman Alya Mayer, Maksim Saprykin, Evgeniya Loza y Pavel Kuzmin.


